Tu declaración de renta no tiene por qué ser un dolor de cabeza. En este artículo, aprenderás cómo declarar renta y no fallar en el intento. Aprenderás a distinguir quiénes declaran y quiénes deben pagar. Conocerás qué es lo que se declara y qué es lo que ha cambiado en los últimos años. Sabrás qué documentos tener a la mano, cuáles son las fechas límites para declarar, cómo hacerlo y qué alternativas existen.
 

¿Qué es el impuesto de renta?

Es un impuesto que pagamos por nuestros ingresos. Es decir, por las entradas de dinero que recibimos. Sin embargo, el impuesto lo pagamos únicamente por los ingresos que tengan la capacidad de aumentar nuestro patrimonio. En otras palabras, no todo el dinero que pasa por nuestras manos es declarable.

Esto incluye, tanto los ingresos que nos llegan por nuestro trabajo y actividades del día a día, como por ganancias ocasionales. Es decir, por actividades extraordinarias que nos hayan representado entradas de dinero. Un ejemplo de nuestras actividades ordinarias sería nuestro salario u honorarios. Y un ejemplo de ganancias ocasionales sería ganarnos un premio o una lotería.

Otra cosa importante que debemos saber sobre el impuesto, es que siempre lo pagamos sobre lo que haya sucedido en el año anterior. Así, por ejemplo, en 2020 estaremos declarando lo que sucedió con nuestros ingresos y nuestro patrimonio en 2019.

¿Quién está obligado a hacer la declaración de renta?

No todos los colombianos tenemos que declarar este impuesto. Cada año, se actualiza el valor de unas condiciones que debemos cumplir para declarar. Si cumplimos estas condiciones tendremos que hacer este trámite; de lo contrario, no. La declaración de renta se hace ante la DIAN, o Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.

Generalmente, esta entidad nos avisa si tiene registro de que debemos hacer nuestra declaración. Nuestra recomendación es no esperar a que nos avisen, sino verificar antes de mitad de año si cumplimos los requisitos para declarar renta.

¿Cómo saber si debo declarar renta?

La primera pregunta que debemos hacernos para saber si hay o no que declarar es si somos residentes fiscales en Colombia. En otras palabras, si para efectos del impuesto de renta, somos residentes colombianos para la DIAN.

Somos residentes fiscales si el año pasado completamos 183 o más días en Colombia (en un periodo de un año). Estos días no tienen que haber sido continuos. En otras palabras, si sumas todos los días en los que estuviste en Colombia en 2019 -o en un periodo de un año que haya terminado en 2019-… ¿suman 183 o más días?

Si es así, entonces eres residente fiscal. Sin importar si eres o no colombiano de nacimiento.

Si contestaste no, entonces es importante que te hagas siete preguntas más:

  • ¿Tu cónyuge o compañero permanente no separado legalmente tiene residencia fiscal en Colombia?
  • ¿Tus hijos dependientes menores de edad tienen residencia fiscal en Colombia?
  • ¿El 50% o más de tus ingresos se originan en Colombia?
  • ¿El 50% o más de tus bienes son administrados en Colombia?
  • ¿El 50% o más de tus activos se entienden poseídos en Colombia?
  • ¿Acreditas residencia fiscal en el exterior?
  • ¿Tienes residencia fiscal en un paraíso fiscal?

Si contestaste sí a alguna de estas preguntas, entonces eres residente fiscal colombiano.

Después de verificado esto, veamos los montos para declarar renta en Colombia.

¿Cuáles son los montos para declarar renta en Colombia?

Estos montos cambian año tras año, de acuerdo con el valor de la UVT. Este valor, puedes consultarlo en nuestra sección de indicadores económicos

Recuerda que cada año, estás declarando lo que sucedió el año anterior. Esto significa que, para 2020, los montos para declarar renta en Colombia 2019 son:

  • Ingresos en 2019 superiores a 47.978.000.
  • Compras o consumos (en efectivo, con tarjetas de crédito, con préstamos de cualquier tipo, o con cualquier otro medio de mayor a 47.978.000.
  • Total de consignaciones en tus cuentas bancarias superior a 47.978.000.
  • El valor de tus activos, es decir las cosas que tienes, o las cuentas por cobrar que tienes, a diciembre 31 del año pasado mayor a 154.215.000.

 Si cumples con cualquiera de las condiciones anteriores, debes hacer tu declaración de renta. Finalmente, si eres responsable de IVA, también debes declarar.

Frente a esta última condición, recuerda que hasta hace un tiempo se decía “régimen común?”. Ya no existe la expresión régimen común, sino que hablamos de responsables y no responsables de IVA.

En resumen,

¿Quién está obligado a hacer la declaración de renta?

  • Residentes fiscales en Colombia.
  • Personas que tuvieron ingresos, consignaciones, o hicieron compras por más de 47.978.000 en 2019.
  • Personas con activos superiores a 154.215.000 a 31 de diciembre de 2019.
  • Responsables de IVA.

Existen casos en los que personas no residentes también deben declarar. Si no cumples con las condiciones anteriores, pero crees que -por alguna condición especial tuya- debes declarar, busca un asesor tributario.

Ahora bien, declarar renta NO SIGNIFICA que tienes que pagar. Esto es muy importante distinguirlo. Pagar o no dependerá de unas sumas y restas que tendremos que hacer y que te explicaré más adelante.

¿Qué cambios ha habido en la declaración de renta en los últimos años?

En los últimos años hemos tenido dos reformas tributarias importantes. Por esto, hay dos cambios principales que empezamos a ver desde 2018 en la declaración de renta:

El primero, es que ahora clasificamos nuestros ingresos en lugar de clasificar a las personas. Hasta 2018, los declarantes teníamos que escoger un sistema de declaración dependiendo de si éramos asalariados, trabajadores por cuenta propia o rentistas de capital. 

Ahora solo existe un sistema de declaración y en él tenemos que clasificar los ingresos según sean salarios, pensiones, rentas no laborales, dividendos, etc.

El otro cambio importante, es que hasta el año pasado utilizamos cinco cédulas -que no son otra cosa que cinco categorías- en la declaración. A partir de este año, las rentas de capital, las de trabajo y las no laborales, se agruparán en una sola cédula a la que llamaremos cédula general.

¿Cómo hacer una declaración de renta?

Paso 01: Comprobar que tengamos que declarar renta

  • Primero, nos preguntamos si somos residentes fiscales -ya lo hicimos-.
  • Segundo, verificamos si cumplimos con al menos un requisito para declarar -ya lo hicimos con las cinco preguntas de montos-.

Paso 02: Clasificamos nuestros ingresos del año pasado

  • Tercero, clasificamos todos nuestros ingresos del año pasado en tres categorías (o cédulas):
    • El dinero que recibimos por pensiones, lo llevaremos a la categoría de pensiones.
    • El dinero que recibimos por trabajo (salarios, honorarios, etc.) lo llevaremos a la categoría general.
    • El dinero que recibimos por intereses o rentas (rendimientos financieros, arrendamientos, etc.) lo llevaremos a la categoría general.
    • El dinero que recibimos por dividendos de utilidades que obtuvo una empresa de la que somos socios, lo llevaremos a la categoría de dividendos.
    • El dinero que recibimos por juegos de azar, herencias, o por actividades extraordinarias lo llevaremos a una categoría especial que se llama ganancias ocasionales.
    • Y el dinero que recibimos por cualquier otra cosa que no clasifique en las anteriores, lo llevaremos a la categoría general también.

Paso 03: Hacemos la depuración

  • En cada categoría restaremos de esos ingresos lo que la Ley denomina los Ingresos que No Constituyen Renta ni Ganancia Ocasional. Es decir, los ingresos para los que la Ley dice: “sé que los recibiste, y gracias por mostrármelos, pero tranquilo, no los voy a tener en cuenta”.
  • Después de esta primer resta, le quitamos -solo si me permiten- los costos y gastos en los que hayamos incurrido para poder tener esos ingresos (por ejemplo en el caso de un independiente, o en el caso de alguien que tiene un apartamento arrendado pero debe pagar predial, administración, etc.).
  • Luego restamos también ingresos que la Ley considere “rentas exentas”. Es decir, los ingresos para los que la Ley dice “sé que los recibiste, y gracias por mostrármelos, pero tranquilo, no voy a cobrarte impuestos por estos”.
  • Y finalmente restamos las deducciones a las que haya lugar en cada categoría. Estas son pagos o gastos que hicimos en ciertas cosas para los que la Ley dice “como hiciste este pago, te voy a permitir restarlo a tus ingresos, pero hasta un límite. Si pagaste más de ese límite, solo podrás descontar lo que yo te permito”.

Paso 04: Sumamos y revisamos en la tabla del impuesto de renta

  • Después de hacer estas restas, tendremos lo que se conoce como Renta Líquida Gravable. Es sobre este resultado que se mira si tenemos que pagar o no. Primero, la comparamos con la renta presuntiva y elegimos la mayor de ellas para el cálculo del impuesto de renta.
  • Si este resultado, en el ejemplo de 2020, es inferior a $37.354.300, tranquilos, no pagaremos renta. Al menos no, por rentas laborales, de capital, no laborales o de pensiones.
  • Los dividendos y las ganancias ocasionales, tienen un tratamiento distinto. En este caso, siempre será buena idea tener un asesor tributario a nuestro lado.

¿Qué documentos debo tener a la mano para hacer mi declaración de renta?

Es muy importante que la información que le mostramos a la DIAN se fiel a nuestra realidad económica. Si omitimos cosas, o si nos descontamos cosas que no podíamos, nos exponernos a sanciones o multas. Incluso, si no declaramos y la DIAN encuentra que teníamos que hacerlo, también tendremos que pagar sanciones.

Por esto, es fundamental que sepamos cuáles son los documentos básicos que hay que tener a la mano para hacer nuestra declaración de renta. Miremos:

01. RUT Actualizado

RUT Acualizado para Declaración de Renta

El RUT es nuestro documento de identificación ante la DIAN. Es importante que verifiquemos que nuestras actividades económicas que están ahí descritas, coincidan con las fuentes de donde obtuvimos ingresos el año pasado.

Igualmente, es importante verificar que, si tenemos que declarar, aparezca el número 5 dentro de nuestras responsabilidades tributarias.

¿Dónde encuentro el RUT?

Lo podemos crear o actualizar por internet desde la página de la DIAN. Para esto, es necesario -y muy recomendable- que tengamos usuario registrado en esta página web.

02. Valor de nuestros bienes a 31 de diciembre del año pasado

Es importante que conozcamos el valor de todos nuestros bienes al 31 de diciembre del año pasado. Esto puede incluir -además de cualquier otro bien que tengamos-:

  • Saldos en cuentas de ahorro y corrientes.
  • Inversiones.
  • Vehículos.
  • Muebles y enseres.
  • Cuentas por cobrar.
  • Bienes inmuebles.

En la medida de lo posible, busca un documento que respalde ese valor. Algunos ejemplos de documentos pueden ser:

  • Facturas de compra
  • Cuentas de cobro
  • Avalúos
  • Extractos bancarios, etc.

03. Valor de nuestras obligaciones financieras a 31 de diciembre del año pasado

Certificación deudas para Declaración de Renta

Empezando nuestra declaración de renta, tendremos que mostrarle a la DIAN las cosas que tenemos y las cosas que debemos. Por esta razón, es necesario que también tengamos claro el valor de nuestras deudas a 31 de diciembre del año pasado. Estas obligaciones incluyen:

  • Créditos formales con entidades financieras.
  • Créditos personales.

Al igual que con nuestros activos, es importante contar con un documento que respalde este valor. Puedes pedirle a tus bancos que te den una certificación tributaria de tus obligaciones de crédito para este fin. Muy probablemente, ellos de manera automática te la enviaron a tu correo electrónico.

04. Valor de tus aportes a salud, pensión y ARL

Si somos independientes, tenemos que buscar el total de los pagos que hayamos hecho a seguridad social el año anterior. Si somos empleados, tenemos que buscar el total de los descuentos que nos hicieron en nómina por salud y pensión.

Una forma sencilla de ver esto es a través del portal Mi Seguridad Social del Ministerio de Salud. Allí podremos ver el registro de todos los aportes que hemos hecho por cuenta propia o que han hecho nuestros empleadores por nosotros.

05. Certificados de retención en la fuente

Certificado de Retenciones para Declaración de Renta

Recuerda que la retención en la fuente, es un anticipo que hacemos de nuestro impuesto de renta. En otras palabras, si te hacen retención en la fuente, significa que estuviste haciendo abonos a tu impuesto de renta.

Si te hicieron retenciones -y luego te das cuenta que no tenías que pagar renta- te quedará un saldo a favor. Igualmente, si tienes que pagar menos de lo que te retuvieron, te quedará un saldo a favor. Estos saldos a favor puedes elegir: dejarlos para cruzarlos el próximo año, o pedirlos de vuelta a tu cuenta de ahorros.

¿Dónde obtener los certificados de retención?

Si somos empleados, podemos pedirle a cada una de las empresas con las que trabajamos el año pasado que nos expida un certificado de retenciones.

En él queremos verificar el valor que la empresa nos retuvo como anticipo del impuesto de renta; es decir, el valor de la retefuente que pagamos el año pasado.

Este documento generalmente se entrega en un formato de la DIAN con número 220. Sin embargo, también puede ser una carta. Para conseguirlo, basta con enviar un correo electrónico a las áreas de contabilidad o nómina de las empresas con las que trabajamos. Incluso si somos independientes.

Si hay otras retenciones relacionadas (como reteiva o reteica) no las tendremos en cuenta para efectos de la declaración de renta.

06. Certificaciones de costos financieros

Certificación de Costos Financieros para Declaración de Renta

Todas las entidades financieras enviaron a nuestros correos este documento a más tardar en mayo de este año.

El dato que estamos buscando en estas certificaciones es cuánto pagamos por el Gravamen a Movimientos Financieros (más conocido como 4 por mil). Es importante porque podemos descontarnos hasta el 50% de este valor en nuestra declaración.

Si no tenemos el certificado de costos financieros podemos llamar a nuestas entidades financieras y solicitarles que nos lo envíen.

07. Declaración de dependientes económicos

Declaración Juramentada para Declaración de Renta

Si tenemos hijos, padres, hermanos o cónyuges que dependan económicamente de nosotros, podemos deducir los pagos que les hacemos (hasta un límite).

En este caso, el documento que soportará esta deducción será una declaración juramentada. Las declaraciones de dependientes económicos se realizan en las notarías.

Para obtenerla, basta con ir a una notaría, pedir una declaración de dependientes y dar la información nuestra y del dependiente (nombres, domicilio, cédula). Ellos cuentan con las plantillas y nos orientarán para realizar este trámite y pagarlo.

08. Otras certificaciones varias

Dependiendo de las deducciones que queramos (y podamos) realizar en nuestra declaración de renta, también será importante contar con documentos que prueben, por ejemplo:

  • Pagos a medicina prepagada, seguros de salud y planes complementarios.
  • Aportes a fondos de pensiones o a fondos de cesantías si somos independientes.
  • Aportes a cuentas AFC.
  • Intereses que pagamos el año pasado por créditos de vivienda o leasing habitacional.
  • Intereses que pagamos el año pasado por créditos de ICETEX.

Si tienes rentas de capital, o no laborales, te recomendamos tener la asesoría de un experto tributario. Sobre todo, porque en estas puedes restar costos y gastos.

Finalmente, si como independientes o rentistas de capital vamos a descontar costos y gastos, será importante tener el soporte de esos costos y gastos.

¿Cuándo debo declarar renta a la DIAN?

Las fechas para hacer la declaración de renta pueden cambiar de año a año. Siempre la fecha límite estará condicionada a los dos últimos dígitos de nuestra cédula. En 2020, por ejemplo, empezarán declarando quienes tienen cédula que termina en 99 o 00 con una fecha límite del 11 de agosto. El 12 de agosto será la fecha límite para cédulas terminadas en 97 y 98. El 13 para cédulas terminadas en 96 y 97, y así hasta llegar al 21 de octubre, como fecha límite para cédulas terminadas en 01 y 02.

Recuerda, estas son fechas límite. Eso significa que -si tienes todos tus documentos listos- puedes hacer tu declaración en cualquier momento antes de tu fecha máxima. Mi recomendación es no esperar a la fecha límite para tener nuestros documentos listos y hacer la declaración.

¿Cuánto se paga por la declaración de renta en Colombia?

Recuerda que eso depende de las sumas y restas que debes hacer para calcular la base del impuesto. A este ejercicio se le llama depuración. Para saber si debes o no pagar en tu declaración de renta, deberás seguir estos pasos:

Empieza sumando cuánto dinero obtuviste el año pasado por cada tipo de ingreso que se declara. Cada tipo de ingreso se conoce como cédula y hay tres cédulas que son:

  • General (que incluye rentas de trabajo, de capital y no laborales)
  • Pensiones
  • Dividendos

Si obtuviste ganancias ocasionales, esas las tratarás por aparte.

Luego, en cada categoría o cédula, restarás los Ingresos No Constitutivos de Renta ni Ganancia Ocasional (INCRNGO). Recuerda que solo podrás restar los INCRNGO que te permitan exclusivamente para esa categoría.

Recuerda también que si te descuentas un INCRNGO o una renta exenta o una deducción en una cédula, no podrás utilizar la misma en otra cédula.

Después de los INCRNGO, restarás los costos y gastos. Actualmente, solo la cédula general permite quitar costos y gastos; las demás cédulas no.

Luego restarás las rentas exentas que apliquen por cédula.

Y finalmente restarás las deducciones a las que tengas derecho por cada cédula.

El límite de deducciones y rentas exentas de la cédula general está en el 40% de nuestros ingresos netos. Los ingresos netos son aquellos que obtienes después de quitar los INCRNGO y los costos y gastos. En la cédula general, puedes restar las siguientes rentas exentas:

  • Aportes obligatorios a salud.
  • Aportes obligatorios a Pensiones obligatorias
  • Aportes voluntarios a pensiones obligatorias (con límite de 25% del ingreso a partir de 2019, no más de $ 85.675.000 – si retiro antes retención del 35% )
  • Apoyos económicos del Estado para estudios derivados de relación laboral.
  • Aportes a ARL.
  • Cesantías giradas por el empleador al fondo.
  • No son ingresos y no se incluyen en la declaración: Pagos o vales por alimentación (hechos por la empresa a terceros) siempre que gane menos de $10.623.700 y estos pagos sean inferiores a $1.405.070

En la cédula general, puedes restar las siguientes deducciones:

  • Los intereses que pagamos por créditos de vivienda o leasing habitacional
  • Las cesantías de independientes
  • Los pagos de planes complementarios de salud, prepagada o pólizas de salud
  • Pagos a dependientes económicos
  • La mitad del 4 por mil
  • Los aportes a pensiones voluntarias y cuentas AFC
  • Intereses pagados por un crédito de ICETEX

Cada una de estas deducciones y rentas exentas tiene un límite, y -recuerda- al sumarlas, no pueden superar el 40% -entre todas- de nuestro ingreso neto.

Si después de aplicarlas, el total no llega al 40%, la Ley te permite restar hasta un 25% de tus pagos laborales netos.

Después de hacer esto, obtendrás la renta líquida gravable. Este ejercicio tienes que hacerlo por cada cédula. Al final, sumarás las rentas líquidas gravables de cada cédula y compararás el resultado contra la renta presuntiva.

La renta presuntiva es igual al 1,5% de nuestro patrimonio a 31 de diciembre de 2019 (para el año gravable 2019).

Cuando haces la comparación, tienes que elegir el mayor de los dos valores. Finalmente, compararás este valor contra las tarifas del impuesto de renta para saber si tienes que pagar o no:

¿Quién hace la declaración de renta?

Afortunadamente, a menos que entiendas de temas contables y legales relacionados con la declaración de renta, no tendrás que hacer tú este proceso. Si bien sería ideal conocer al detalle todo el procedimiento de declaración de renta, pocos realmente lo necesitan.

Al final, la forma más práctica de hacer una declaración es tener nuestros documentos al día y bien clasificados, y que un experto lo haga por nosotros.

¿Qué opciones existen para preparar la declaración de renta y cuánto cuestan?

Opción # 01: Por nuestra propia cuenta

Ayuda Renta DIAN

La DIAN tiene un programa gratuito en Excel que se llama AyudaRenta y se descarga desde su página web. Cuenta con un instructivo paso a paso y podría ser útil si:

  • Nuestras finanzas no tienen ninguna complejidad.
  • Entendemos el proceso de declaración de renta.

Opción # 02: Aplicaciones

Tributi

Hoy existen al menos tres aplicaciones que están liderando la posibilidad de hacer la declaración de renta de forma rápida y virtual que son:

  • DeclaraYa
  • TuDeclaración
  • Tributi

Los precios van desde $ 80.000 hasta $ 200.000 por declaración. Son una muy buena solución si tienes toda tu información completa, a la mano, y si tu situación financiera es sencilla. Por ejemplo, si todos tus ingresos vienen de tu trabajo y no tienes rentas de capital, percibes dividendos, o no obtuviste ganancias ocasionales el año anterior.

De las tres, Tributi es la solución más masiva y con mayor número de alianzas para obtener un descuento en el valor de la declaración.

App Review:
Tributi

App Review:
TuDeclaracion

Opción # 03: Contador

Finalmente, está la opción tradicional de contratar a un contador. Esta es la opción recomendable si no estás seguro de qué deducciones tomar o no, si tienes ingresos de varias categorías al mismo tiempo, y si necesitas a un experto que te ayude con tu planeación tributaria.

Los precios de declaraciones con contadores pueden empezar alrededor de los $ 150.000. Este valor puede aumentar de acuerdo con la complejidad de tus finanzas, la experiencia y el conocimiento del contador.

Recomendaciones finales

Recuerda, ni todas las declaraciones de renta necesitan a un contador para hacerlas, ni la opción más barata siempre es la mejor. Analiza muy bien qué tanto entiendes de este proceso, qué tan variados son tus ingresos y actividades económicas, y toma la decisión que más valor te aporte.

Al final, tendrás diligenciado el formulario 210, que es el formulario de declaración de renta. Si realizas la declaración por el portal de la DIAN puedes pagarlo ahí mismo.

Si el formulario lo diligencias en físico puedes presentarlo en los puntos de pago que la DIAN tiene habilitados en bancos.

Y si el resultado de la declaración es un saldo a favor, recuerda que puedes guardarlo para la siguiente declaración. También, si prefieres, puedes pedirle a la DIAN que te devuelva ese dinero a tu cuenta de ahorros.